lunes, 23 de junio de 2014

Cambios de conducta que pueden alertar de la enfermedad de Alzheimer

La detección precoz y la aplicación de remedios terapéuticos y farmacológicos en una fase inicial pueden marcar diferencias fundamentales.


Realizar una detección precoz  es primordial en esta enfermedad para poder aplicar remedios terapéuticos y farmacológicos en una fase inicial y así poder marcar diferencias fundamentales, tanto en la manifestación de la enfermedad como en la velocidad a la que esta se desarrolle.
Es importante observar aquellas conductas y cambios de comportamiento que nos van a alertar de que un familiar o un amigo puede estar enfermo. Y nadie mejor que los más cercanos para saber cuando algo no es normal en la actitud de una persona.

 1. La primera señal nos la da la pérdida de memoria para los hechos recientes: olvidos de citas, de acontecimientos familiares, de un encargo que se les ha hecho, de comentarios importantes. Puede ser un despiste momentáneo, pero si se repiten deberemos estar atentos.

2. Cuando no logran recordar las respuestas a preguntas que han hecho. ¿Cuándo vienes? ¿Qué hora es? ¿Cuándo comemos?... preguntas sencillas cuyas respuestas no quedan registradas en su memoria.

3. Un día nos encontramos unos calcetines en el frigorífico o unas llaves en la basura, objetos dejados en cualquier lugar porque no recuerdan su ubicación correcta. Otra señal significativa de que debemos estar pendientes de cómo van las cosas.

4. Si observamos que su léxico empieza a fallar y no recuerda los nombres de objetos cotidianos -“dame eso” o “dame el, el, el….” en lugar de nombrar lo que quiere que le acerquemos-. En ocasiones esa dificultad para dar con la palabra adecuada puede exteriorizarse en un silencio creciente, la persona deja de hablar para que no quede de manifiesto su dificultad.

5. Cuando pierde la noción del tiempo,- no sabe ni que día ni que hora puede ser-, o se desorienta en espacios conocidos como su propia casa, o el barrio donde ha vivido muchos años.

6. Otra señal de aviso es que tenga dificultad en hacer cosas habituales como conducir o cocinar. Un buen día no recuerda como arrancar el coche o cambiar una marcha, o se queda en blanco ante la lavadora o el microondas. Aquello que ha sido una actividad cotidiana es un buen indicador si empezamos a ver que plantea dificultades.

7. Cuando las cosas que le interesan o con las que disfruta dejan de tener atractivo y va abandonando su práctica: el deporte que le encantaba, la música que antes le emocionaba, las reuniones con buenos amigos, los libros que eran su compañía, su hobby, leer el periódico…¡Atención a estos cambios en la vida diaria!.

8. Si un buen día nos piden que hagamos por ellos cualquier acción sencilla, que siempre han realizado sin problema: gestiones en su banco, llamadas de teléfono, tareas administrativas básicas, manejar su correspondencia… ¡Prestemos atención! La dependencia creciente para tareas fáciles podría ser una señal de que algo no va bien.

9. Cuando los objetos habituales, -de higiene, cubiertos, llaves, tijeras o bolígrafos y tantos otros-, plantean dificultades para saber que es lo que hay que hacer con ellos. De pronto no recuerda como utilizar el cepillo de dientes, o para que sirven las gafas de sol… Una señal clara de que existe un problema.

10. Si quien nos preocupa ha tenido buen carácter y humor, debemos prestar mucha atención a los cambios en estos aspectos. Cuando se enfada sin motivo, -y puede que sea de manera muy notoria-, cuando el mal humor le acompaña con cierta frecuencia, cuando nos responde de manera airada sin un motivo… señales de que algo está ocurriendo y debemos intervenir.

Todos los puntos mencionados pueden ser señales de alerta a las que deberemos prestar atención. Tendemos a pensar que los olvidos son cosas de la edad y pueden serlo, pero también pueden ser indicadores de un mal funcionamiento biológico que se pueda tratar.

Y, una vez más, la intervención rápida en una fase inicial es la mejor protección que podemos ofrecer si el Alzheimer aparece en nuestro círculo familiar.

miércoles, 18 de junio de 2014

Nueva investigación del alzheimer mediante el estudio de las lágrimas





Una lágrima para diagnosticar el alzhéimer, aunque pueda parecer algo poético, la Unidad de Investigación Proyecto Alzhéimer de la Fundación Reina Sofía, gestionada por la Fundación Centro de Investigación en Enfermedades Neurológicas (Fundación Cien) desarrollará en León un proyecto de investigación que pretende localizar en la lágrima un biomarcador, a través de la presencia de la proteína Tau, que permita diagnosticar la enfermedad degenerativa «antes y mejor», como explicó el director del Banco de Tejidos de la Fundación Reina Sofía-Fundación Cien, Alberto Rábano.
Un momento de la presentación del proyecto de investigación, ayer en el Centro Alzhéimer León - RAMIRO
Centro Alzheimer León
La muestra sobre la que trabajarán los investigadores serán un grupo de 99 leoneses, que tendrán tres perfiles: pacientes con deterioro cognitivo ligero, con alzhéimer en estado leve y un grupo de control de sujetos sanos. Rábano apuntó que se había seleccionado el centro de Alzhéimer León por «cuestiones organizativas» y por cómo están estudiados los pacientes. El primer paso de este proyecto de investigación será la selección de la muestra, que llevará tiempo «ante la variabilidad de los sistemas y las capacidades de los enfermos» y después se hará un estudio que alargará el proceso «unos pocos meses».

El director del proyecto de investigación, Alberto Rábano, ha explicado en rueda de prensa en León, que se trata de hallar la proteína TAU, que es ‘muy abundante’ en el sistema nervioso y que está relacionada con el ‘envejecimiento cerebral", y que sirve como un "biomarcador’ de la enfermedad.


La hipótesis con la que trabaja el proyecto parte de la base de que la lágrima está relacionada con el sistema nervioso parasimpático, con la producción y composición de proteínas, entre ellas la proteína Tau, que se ha medido recurrentemente en el fluido de pacientes con alzhéimer, y que en sujetos afectados podría presentarse en niveles medibles y cuantificables, convirtiéndose así en un biomarcador de la enfermedad.


De esta forma se permitiría evitar otros métodos más agresivos para el análisis de esta proteína, como las punciones lumbares para extraer líquido encefaloraquídeo, que presenta ‘riesgos’, aunque es un método común en las investigaciones de los países del norte de Europa.

Según ha explicado Rábano, la investigación parte de la hipótesis de que en las lágrimas se puede realizar el estudio de esa proteína, para compararla entre personas en estados menos avanzados en patologías demenciales con otros en estados intermedios y los que se hallen en una situación más extrema.


Expertos en alzheimer desarrollan “alimentos-medicamentos” que retrasan el avance de la enfermedad

Científicos del Massachusetts Institute of Technology (MIT), en colaboración con Nutricia, han desarrollado “alimentos-medicamentos” que retrasan la muerte de las neuronas, consiguiendo así atrasar el avance del alzheimer.

Así se dio a conocer hoy en el marco de la celebración del XVII encuentro temático ‘Existen nuevos conceptos terapéuticos en la enfermedad de Alzheimer’, que la Fundación Alzheimer España (FAE) está celebrando en Madrid.

“Este compuesto mejora la sinapsis y estabiliza la memoria y el aprendizaje durante un tiempo. Gracias a él, se ralentiza el empeoramiento del enfermo”, explicó la doctora Sagrario Manzano, especialista en Neurología del Hospital Infanta Cristina de Parla (Madrid).

Los “alimentos-medicamentos” se han mostrado eficaces en pacientes de alzheimer en fases leves. Por el contrario, no han dado resultados en quienes tienen la enfermedad en fases avanzadas. Por ese motivo, los expertos médicos consideran necesario seguir avanzando en la investigación.

“Estamos en un momento de desierto en lo que a investigaciones con resultados eficaces se refiere. A pesar de ello, hay que seguir insistiendo, porque la solución del alzheimer pasa por la investigación”, expuso la doctora Manzano.

“Desde 2002 se viene trabajando en el desarrollo de vacunas. Si no se han conseguido resultados, se debe a que la diana terapéutica empleada no ha sido la correcta porque se han empleado con pacientes que ya habían desarrollado la enfermedad. El problema con las vacunas es que se llega tarde. Hay que incidir en el diagnóstico previo”, subrayó el doctor Pedro Gil, jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Clínico de Madrid.

Los biomarcadores, coincide la comunidad científica, constituyen el método más eficaz para conseguir un diagnóstico precoz de la enfermedad. El alzheimer surge en el cerebro de las personas 20 años antes de que aparezcan sus síntomas. Por ese motivo, los expertos consideran que lo más importante es adelantarse a la enfermedad.

“El diagnóstico pasa por analizar el líquido bulboraquídeo y resonancias magnéticas específicas, entre otras medidas. Si todavía no se han puesto en marcha se debe fundamentalmente a su elevado coste económico y a la inexistencia de tratamientos efectivos”, resaltó la doctora Manzano.

La investigación con células madre es considerada como un elemento que dará resultados a “largo plazo” y ante el que se debe ser cauteloso. “La investigación con células madre está en fase clínica. Caso distinto será su aplicación práctica. Hay que ser prudente porque sus resultados se verán a largo plazo”, manifestó el doctor Gil.

A pesar de la “tardanza” en el desarrollo de investigaciones eficaces, los expertos médicos se muestran “optimistas” en que se conseguirán buenos resultados.

“Ahora conocemos que el tabaco, la obesidad y la presión arterial alta favorecen la aparición del alzheimer. Eso ha sido gracias a la investigación de la enfermedad. Por ello, es tan importante que ésta no decaiga”, argumentó el profesor Cecilio Álamo, catedrático de Farmacología de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid).

Las familias de pacientes con alzheimer agradecen que la evolución de los métodos de tratamientos, así como la prescripción de tratamientos novedosos hayan mejorado las perspectivas de su futuro.
“Se ha evolucionado mucho. Antes las familias acudían a este tipo de jornadas devastadas. Ahora, gracias al diagnóstico precoz y a los tratamientos más especializados, se han abierto nuevas perspectivas”, concluyó Micheline Selmès, presidenta de FAE.



martes, 6 de mayo de 2014

¿Qué puede hacer usted ahora para reforzar sus posibilidades contra el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer en el futuro?


Aunque en la actualidad no hay cura para esta enfermedad, hay investigaciones prometedoras que sugieren que simples “cambios de estilo de vida saludables del cerebro” pueden tener un impacto importante en la prevención de la enfermedad"  “Está claro que la salud de su cerebro y la salud de su cuerpo están conectados”, dice Dharma Singh Khalsa, MD, Presidente y Director Médico de la Fundación de Investigación y Prevención de Alzheimer. ¿Qué puede hacer usted ahora para reforzar sus posibilidades contra el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer en el futuro? Aquí encontrará 6 hábitos ‘sanos del cerebro” que le  pueden ayudar a evitar la enfermedad.
  • Haga ejercicio con regularidad. Los investigadores están poniendo mucha atención a cómo la dieta y el ejercicio pueden afectar las posibilidades de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.  Un estudio en el 2011 reveló que sólo en los Estados Unidos, los factores específicos de riesgo, como la inactividad física y la obesidad de la mediana edad se asociaron con más de la mitad de los casos diagnosticados de Alzheimer. Trate de hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio aeróbico (como caminar, nadar, jardinería, etc.) cinco veces a la semana. También debe incorporar algunos ejercicios de fuerza. Niveles moderados de peso y entrenamiento de resistencia le ayudará a mantener la salud del cerebro.  Para los mayores de 65 años, añadiendo 2-3 sesiones de entrenamiento de fuerza en su rutina semanal puede cortar a la mitad su riesgo de enfermedad de Alzheimer.
  • Tener una dieta saludable para el corazón.  Hay fuerte evidencia que relaciona la salud del corazón y la salud del cerebro –y esos puntos de conexión específicamente son a las dietas saludables para el corazón como la dieta mediterránea y sus atributos para proteger al cerebro. Consuma una dieta saludable rica en granos enteros, nueces, pescado y baja en grasas saturadas.  “El corazón bombea la sangre al cerebro y el cerebro – aunque sólo pesa 3 libras, recibe el 25 por ciento del gasto cardíaco”, explica la Dra. Khalsa.  “Es por eso que es bien conocido que las medidas de estilo de vida que trabajan para construir un mejor corazón también mantienen el cerebro en forma.”
  • Estimular su mente. La investigación ha encontrado que mantener su cerebro activo parece aumentar su vitalidad.  La estimulación mental para toda la vida puede construir sus reservas de células cerebrales e incluso generar nuevas células.  Las personas con mayores niveles de educación parecen estar un tanto protegidos contra la enfermedad de Alzheimer, posiblemente porque las células cerebrales y sus conexiones son más fuertes.  Mantenga su cerebro activo todos los días haciendo crucigramas y juegos de números como el Sudoku.  Comprometerse durante toda la vida con el aprendizaje permanente mediante la lectura y la escritura, la inscripción en un curso y asistir a conferencias y obras de teatro. Hacer ejercicios de memoria también es beneficioso.
  • Dormir adecuadamente. Es necesario atenerse a un horario de sueño regular (por lo menos 8 horas por noche) para asegurarse de que su cerebro está funcionando en su mejor momento.  Un sueño profundo es imprescindible para la formación de la memoria y la retención, por lo que si usted está privándose a sí mismo de conciliar el sueño, usted puede estar en mayor riesgo de desarrollar síntomas de Alzheimer. Cree una rutina relajante para dormir (como tomar un baño caliente o hacer algunos estiramientos suaves) y establecer el estado de ánimo para el sueño (por ejemplo, apagar la televisión y apagar las computadoras y teléfonos celulares). Si no duerme lo suficiente, la siesta siempre ayuda. Recargue la batería mediante una siesta por no más de 30 minutos en la tarde.
  • Control efectivo del estrés. Mucha tensión puede hacer daño en el cerebro y conducir a la contracción en un área de memoria clave conocida como el hipocampo. Esto puede afectar el crecimiento de las células nerviosas y aumentar el riesgo de la enfermedad de Alzheimer y la demencia.  Aprenda a minimizar el estrés al hacer como prioridad la relajación. Practique la respiración de restauración que elevará los niveles de oxígeno en el cerebro, salir a caminar en el parque, jugar con su mascota, hacer yoga, meditar, tomar un baño relajante con todo lo necesario para que se sienta menos estresado.
  • Mantener una vida social activa. Además de la dieta y el ejercicio, las relaciones sociales parecen jugar un papel importante en el riesgo de enfermedad de Alzheimer. La investigación sugiere que las personas que mantienen fuertes conexiones son más capaces de lidiar con el estrés lo cual mejora la función cognitiva.  El enlace es a la vez práctico y profundo, según la Dra. Khalsa. “Desde un punto de vista práctico, la interacción social mantiene pensando a la persona y esto ayuda a reducir el estrés, que es malo para el cerebro – y neutraliza la depresión, dice. ”Más allá de eso, en muchos casos, la socialización ayuda a una persona a desarrollar su bienestar espiritual el cual los lleva a un nivel más alto de la función cerebral. “Socialice a través de teléfono, correos electrónicos y las redes sociales y participar en actividades de grupo (por ejemplo, oportunidades de una clase de gimnasia o curso universitario de la comunidad) y participar como voluntario.                                                      En resumen cuanto más mejore su condición física, la salud mental y las relaciones sociales, más saludable será su cerebro!

Identifican una nueva variante atípica de alzhéimer. Los investigadores aseguran que este subtipo es mal diagnosticado

Neurocientíficos de la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, han encontrado un subtipo de la enfermedad de Alzheimer que dicen no es ni reconocido ni tratado adecuadamente.

Esta variante de alzhéimer no afecta el hipocampo y conformó el 11% de los 1.821 cerebros confirmados con la enfermedad y examinados por investigadores, lo que sugiere que este subtipo está relativamente extendido en la población.



La Asociación de Alzhéimer estima que 5,2 millones de estadounidenses viven con esta patología. Y con casi la mitad de los pacientes con la enfermedad que no afecta el hipocampo siendo mal diagnosticados, podría significar que más de 600.000 estadounidenses presentan esta variante.



Los científicos expresaron que este subtipo de la enfermedad que no afecta el hipocampo a menudo produce síntomas que son sustancialmente diferentes de la forma más comúnmente conocida de este mal.



Los pacientes, en su mayoría hombres, se ven afectados a una edad mucho menor y sus síntomas pueden incluir problemas de comportamiento, como arrebatos frecuentes de enojo, en ocasiones obscenos, sensación de que sus miembros no les pertenecen y que están controlados por una fuerza no identificada. También alteraciones visuales en ausencia de problemas en los ojos, según explican los investigadores.



Ellos también se deterioran a un ritmo mucho más rápido que los pacientes con la forma más común de alzhéimer.



"Muchas de estas personas tienen recuerdos que son cercanos a lo normal, por lo que los médicos, a menudo, les diagnostican erróneamente con una variedad de condiciones que no coinciden con la neuropatología subyacente", aclara la doctora Melissa Murray, autora principal del estudio.



"Lo trágico es que estos enfermos son comúnmente mal diagnosticados y tenemos nueva evidencia que sugiere que los fármacos que se encuentran actualmente en el mercado para el alzhéimer podrían funcionar mejor en ellos, posiblemente mejor que lo que funcionan en la forma común de la enfermedad", expresa Murray.

Los investigadores se benefician enormemente de uno de los mayores bancos de cerebros en el país (más de 6.500 donaciones de cerebros).

Las dos proteínas características de la enfermedad de Alzheimer , la beta-amiloide A y la proteína tau, se encuentran en todos los subtipos de la enfermedad, incluyendo la que no afecta el hipocampo. Pero en el nuevo subtipo, la proteína tau preferentemente daña y eventualmente destruye neuronas en las partes del cerebro relacionadas a la conducta, a la conciencia motora y a la comprensión, como también al uso del lenguaje y la visión.

Muchos de los enfermos son diagnosticados con demencia frontotemporal, un trastorno caracterizado por cambios en la personalidad y en el comportamiento social, o con síndrome corticobasal, determinado por trastornos del movimiento y disfunción cognitiva. La disfunción del lenguaje es también más común en la enfermedad de Alzheimer que no afecta el hipocampo, aunque los afectados no tengan déficits vocales o auditivos. Murray manifiesta su esperanza en que esta investigación, el segundo estudio de alto perfil de la Clínica Mayo para informar acerca de la variante de la enfermedad de Alzheimer que no afecta el hipocampo, "abra la mente" de los médicos que están tratando de diagnosticar la demencia, ayudándoles a entender que la pérdida de memoria no está presente en todos los casos con EA. "Nuestros estudios apoyan la idea de que la demencia relacionada con la EA no equivale necesariamente a una pérdida de memoria, y señala la necesidad de más investigación en biomarcadores de imagen de amiloide y tau, para ayudar a los médicos a diagnosticar con precisión la EA, independientemente del subtipo", concluye.

jueves, 17 de abril de 2014

Descubren nuevos beneficios para la mente por consumir café

Las propiedades del café permiten mejorar la concentración y permanecer despierto por más tiempo. Sin embargo, un estudio realizado recientemente en Europa demuestra que los beneficios de esta bebida no terminan allí, ya que su consumo es saludable para el cerebro.

Un estudio publicado esta semana por las universidades de Lille, Francia, y de Bonn, Alemania, concluyó que el consumo de café genera beneficios a largo plazo para la salud mental. De este modo, los responsables de la investigación ratificaron análisis previos y afirmaron que la cafeína ayudaría a prevenir el desarrollo del Alzheimer, entre otros beneficios para el cerebro. Por ello, además de permitir una mejor concentración, los ingredientes del café generan más ventajas en el organismo.

Para llegar a esta conclusión, el equipo de investigación de las dos universidades descubrió en sus experimentos con ratones de laboratorio cómo una sustancia similar a la cafeína impide que la proteína Tau se almacene en el cerebro. Este compuesto es uno de los indicadores principales del Alzheimer, por lo que prevenir su almacenamiento es fundamental para evitar el desarrollo de la enfermedad en el largo plazo.

De acuerdo con un cable de la agencia alemana de noticias DPA, los responsables del estudio franco-alemán constataron por primera vez el efecto de la cafeína en la proteína Tau. Además, la comunidad científica destacó el resultado de la investigación como un paso hacia adelante en la prevención del Alzheimer ya que se analizó un modelo animal donde la enfermedad se desarrolla de una forma similar a lo humanos.

Por su parte, desde la Sociedad Alemana de Geriatría enfatizaron que el estudio representa un comienzo prometedor de un camino “demasiado largo” contra el Alzheimer. Asimismo, hicieron hincapié en la falta de recursos para desarrollar aun más las investigaciones de este tipo, cuyos avances podrían ser cada vez más útiles contra una de las enfermedades más temidas durante la vejez.

En Estudios anteriores , también se comprobó que la cafeína reduce considerablemente los niveles anormales de otra proteína: la beta-amiloide. De hecho, un estudio realizado en Estados Unidos concluyó que tomar varias tazas de café al día podría revertir los problemas de memoria asociados con el Alzheimer. En esa ocasión, también se trabajó con ratones de laboratorio.

"Un equipo de la Universidad del Sur de Florida (EE.UU.)ha visto un elemento aún no identificado presente en el café y que interactúa con la cafeína pudiendo convertirse en un buen protector frente a la enfermedad de Alzheimer e intentan demostrar que el consumo diario de café podría ser una buena forma de prevenir el desarrollo de esta enfermedad. Aunque es en un modelo animal de Alzheimer, ratones,  dicha interacción aumenta los niveles en sangre de un factor de crecimiento fundamental que parece proteger contra el proceso de la enfermedad de Alzheimer.
Los hallazgos se publicaron en Journal of Alzheimer's Disease y muestran, en modelos de ratones modificados para desarrollar los síntomas que imitan la enfermedad de Alzheimer, la primera evidencia de que el café con cafeína ofrece cierta protección contra la enfermedad del Alzheimer, efecto que no se observa en otras bebidas que contienen cafeína o en el café descafeinado.
Algunos estudios observacionales previos habían sugerido que el consumo diario de café a partir de la mitad de la vida y en la tercera edad podría reducir el riesgo de enfermedad de Alzheimer. Trabajos previos de este grupo señalaban a la cafeína como el compuesto del café que ofrece esta protección, ya que disminuye la producción cerebral anómala de la proteína beta-amiloide, que se cree que causa la enfermedad.
Ahora esta nueva investigación indica que el café con cafeína induce un aumento en los niveles de sangre de un factor de crecimiento llamado G-CSF (factor estimulante de colonias de granulocitos). G-CSF es una sustancia que se encuentra muy disminuida en los pacientes con enfermedad de Alzheimer y ha demostrado mejorar la memoria en ratones con el modelo Alzheimer. De hecho, se ha llevado a cabo un ensayo clínico, en humanos, en el Instituto de Salud Byrd Alzheimer que ha estudiado el tratamiento con GCSF para evitar la progresión a Alzheimer en pacientes con deterioro cognitivo leve, una condición que precede a la enfermedad. Los resultados de ese estudio están siendo evaluados y se publicarán en breve.
Ingrediente desconocido
"El café con cafeína genera un aumento natural en los niveles de G-CSF en sangre", explica el neurocientífico Chuanhai USF Cao,autor principal del estudio. "La forma exacta en que esto ocurre no se conoce. Sabemos que hay una interacción sinérgica entre la cafeína y otros componentes desconocidos del café que producen dicho aumento en los niveles de GCSF sangre ". A los investigadores les gustaría identificar este componente aún desconocido para enriquecer así el café y otras bebidas con el fin de proporcionar protección a largo plazo contra el Alzheimer.
En su estudio, los investigadores compararon los efectos del café con y sin cafeína a los de la cafeína por sí sola. En un modelo de Alzheimer en ratones y en ratones sanos se apreció que el tratamiento con café con cafeína aumentaba de los niveles de G-CSF, algo que no producía ni la cafeína sola ni el café descafeinado.
El aumento en los niveles de G-CSF es importante, porque a largo plazo el tratamiento con café (pero no café descafeinado) mejora la memoria en ratones con modelo de Alzheimer. Los niveles más altos G-CSF en sangre producidos por  la ingesta de café se asocian con una mejor memoria. Los investigadores identificaron tres mecanismos por los que G-CSF parece mejorar el rendimiento de memoria en los ratones. "Los tres mecanismos podrían complementar la capacidad de la cafeína para suprimirla producción de beta amiloide en el cerebro", afirma Cao. "En conjunto, estas acciones parecen proporcionar al café un increíble potencial para proteger contra el Alzheimer, pero sólo si se beben cantidades moderadas de café con cafeína".
Hay que tener en cuenta que el estudio se ha llevado a cabo en EE.UU. y por eso recomiendan una ingesta moderada diaria de café (4 a 5 tazas al día) para que exista un efecto protector contra la enfermedad de Alzheimer.
No hay que olvidar que hoy día no existen medicamentos desarrollados para tratar el proceso subyacente de la enfermedad de Alzheimer, afirma Gary Arendash, investigador. "Por eso, no vemos ninguna razón por la cual un producto inherentemente natural como es como el café no pueda ser más beneficioso y más seguro que los medicamentos, especialmente para proteger contra una enfermedad que tarda décadas en manifestarse después de que comience en el cerebro".
Prevención segura
Los investigadores creen que el consumo moderado de café al día, comenzando por lo menos en la mediana edad (30-50 años) es una medida óptima para la protección contra la enfermedad de Alzheimer. "No estamos diciendo que el consumo diario moderado de café protegerán contra la enfermedad de Alzheimer", dice Cao. "Sin embargo, sí creemos que el consumo moderado de café puede reducir considerablemente el riesgo de esta terrible enfermedad o retrasar su aparición".
El café también contiene muchos ingredientes aparte de la cafeína que podrían ofrecer beneficios cognitivos contra la enfermedad de Alzheimer. El café es rico en compuestos antiinflamatorios que también pueden ofrecer beneficios de protección contra la enfermedad de Alzheimer. "Debido a que la enfermedad de Alzheimer se inicia varias décadas antes de que se diagnostique, cualquier tratamiento de protección, obviamente, tendría que ser consumido durante décadas", señala Cao. "Creemos que el consumo diario moderad o de café con cafeína es la mejor opción actual para la protección a largo plazo contra la pérdida de la memoria de Alzheimer. El café es barato, fácilmente disponible, parece atacar directamente el proceso de la enfermedad, y tiene  pocos efectos secundarios para la mayoría de nosotros".
"Además de café, dos opciones de estilo de vida -la actividad física y cognitiva- parecen reducir el riesgo de demencia. La combinación de ejercicio físico regular y mental con el consumo moderado de café parece ser un excelente enfoque multidisciplinar para reducir el riesgo o retrasar la enfermedad de Alzheimer", concluye Arendash. 

Perdonarse a sí mismo preserva la juventud y la salud y protege de padecer cáncer y Alzheimer

MASSACHUSETTS, EU.- El nuevo estudio de los investigadores de la Universidad de Brandeis (E.U.) han descubierto una fórmula simple para la longevidad: aprender a perdonarse los errores, lo que disminuye el nivel de estrés y preserva de este modo la juventud y la salud durante muchos años, según informó el sitio web actualidad.rt.

Durante dos semanas de pruebas, los científicos determinaron el nivel de estrés de 41 personas, midiendo la concentración de un agente inflamatorio (interleucina-6) mientras que los voluntarios respondían preguntas para evaluar su nivel de autocompasión. 
Los resultados del experimento mostraron que las personas que no están acostumbradas a compadecerse a sí mismas tenían un alto nivel de estrés en comparación con las que se caracterizaron por tener autocompasión. 
Además, los investigadores indicaron que los perfeccionistas no saben cómo hacer frente a una situación estresante y no hacen sino aumentar la tensión cuando se reprochan los errores, lo que provoca a menudo enfermedades cardiovasculares, cáncer y el mal de Alzheimer. 
Anteriormente, los expertos médicos ya informaron de que la capacidad de una persona de manejar las situaciones estresantes determina el nivel de su salud y bienestar, alegando que saber hacer frente al estrés ayuda a relajarse y vivir más tiempo. 
Así, al cruzar los recientes resultados con los datos de otras investigaciones, los científicos de Brandeis afirmaron que la mejor filosofía de vida es el perdón a uno mismo.
Solo aquellas personas que superan sus errores pueden lidiar rápidamente con el problema y logran los resultados deseados, opinan los expertos.
Además, aconsejan aprender a relajarse, meditar, aumentar los niveles de actividad física y seguir una dieta y horario regulares.