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domingo, 25 de enero de 2015

Como proteger a los enfermos de Alzheimer de accidentes en el hogar


El folleto siguiente muestra como podemos mejorar las habitaciones de la casa para disminuir los riesgos, como protegerlos en el hogar de acuerdo con cada tipo de comportamiento , que debemos hacer en las ocasiones especiales o cuando tenemos reuniones especiales , también abarca la seguridad durante los días de fiesta , como se van deteriorando los sentidos , ¿ que hacer cuando quieren conducir vehículos .Detectar señales de alerta de que está conduciendo de forma peligrosa . Seguridad en caso de un desastre natural . Y lo mas importante, ¿Quién se encargaría de la persona con alzheimer si algo le sucediese a usted? .

Es importante para las personas que cuidan a personas con Alzheimer el poder  prevenirlas de los múltiples accidentes a los que están expuestos día tras día en la realización de sus actividades de la vida diaria.


http://www.nia.nih.gov/sites/default/files/proteccion_en_el_hogar_para_las_personas_con_la_enfermedad_de_alzheimer.pdf

miércoles, 13 de agosto de 2014

El alzheimer también altera las emociones

Los problemas de memoria que provocan esta patología, van acompañados de un gran desgaste emocional de los cuidadores, quienes, son generalmente miembros de la familia del paciente


El Alzheimer es una enfermedad que está asociada con la edad. A medida que pasan los años, mayor es la incidencia de la patología. A medida que avanza, además de irse deteriorando las funciones cognitivas -como fallos de memoria, atención, concentración, capacidad de hacer un análisis y de emitir un juicio-, se va alterando también el comportamiento del paciente.
Ese es uno de los problemas más importantes que padecen la familia y los cuidadores, lidiar con la persona que uno quiere mucho. En nuestra cultura todavía tenemos la costumbre de tener a la familia como cuidadora principal de nuestras personas mayores. Raramente tenemos un cuidador experto para realizarlo. Entonces, es la hija, la nuera,  la sobrina o la nieta, quien cuida al abuelo o a la abuela.
Es necesario tomar conciencia sobre lo que implica atender constantemente a un paciente con Alzheimer y el desgaste emocional que esto implica. El cuidador tiene que atender al paciente, “velar por un bebé de un tamaño importante, a quien hay que cambiarlo, bañarlo y prepararle las comidas. Todo esto hace que el cuidador se fatigue, sobresaturando su organismo”
Cuando los cuidadores son familiares del paciente, el campo de las emociones se ve vulnerado. “Para ellos es mucho más difícil, porque hay un compromiso emocional: es mi abuelo, es mi papá, es mi tío, al que siempre he querido, al que le tengo respeto, el que siempre me ha tratado bien y repentinamente tiene una conducta que puede ser agresiva. En estos casos resulta complicado poder ver a la persona solo como un paciente y dejar de lado el ámbito emocional. Por ello, puede ser común tener respuestas impulsivas que generen culpa y conlleven a respuestas ansiosas por parte del cuidador”
Para aliviar esta carga emocional existen la posibilidad de  la administración de fármacos. Pero en estos enfermos existe el problema de que que tenemos con pacientes muchas veces rehúsan a tomar la medicación oral, escondiendo o escupiendo las pastillas, esto se puede prevenir utilizando parches. El hecho de poder eliminar una, dos o cuatro tomas y cambiarlas por un parche, es un avance muy importante para el paciente y su cuidador. 
El paciente mayor por lo general está polimedicado, bien sea porque es hipertenso, diabético o sufre de otra patología. Los parches se colocan cada 24 o 48 horas en cualquier parte de la espalda, o en la parte superior de los brazos o en el pecho, eliminando la necesidad de recurrir a la toma oral y facilitan la adherencia al tratamiento.
Cuidados para quienes cuidan
Los cuidadores tienen que preocuparse por su salud: presentan el doble de asistencia al médico, comparados con los que no son cuidadores, se enferman el doble que los no cuidadores y también se deprimen el doble. Desarrollan trastornos de ansiedad, fatiga y además suelen presentar problemas de columna si no saben manejar a los pacientes.
En estos casos la familia debe estar integrada y compartir las responsabilidades alternativamente ya sea diaria,semanal o mensualmente.  Del mismo modo, lo más aconsejable es realizar  ejercicio, tomar un buen descanso en su tiempo libre, llevar una vida independiente del rol de cuidador, y muy importante mantener las redes de apoyo y una vida social activa y saludable

viernes, 11 de abril de 2014

Consejos para cuidadores de enfermos de Alzheimer

Consejos y soluciones ante problemas que van apareciendo a lo largo de las etapas de la enfermedad
 Al igual que no hay dos enfermos que progresan de la misma manera ante una enfermedad, tampoco hay dos enfermedades de Alzheimer iguales, pero todos los pacientes pasan de una u otra manera por las diferentes fases o etapas diferenciadas a lo largo de su vida. 

A continuación se exponen una serie de consejos para facilitar la vida tanto al enfermo como al cuidador:

A la hora de comer nos podemos encontrar con situaciones como:
- Confusión con el uso de los cubiertos. Puede utilizar el tenedor para tomar una sopa o no saber manejarse con los útiles de la mesa. En este caso pondremos en la mesa sólo aquello que vaya a utilizar, de ese modo le facilitamos las cosas.

- Se distrae durante la comida y no la inicia o la continúa. Iremos diciéndole los pasos que ha de dar y le animaremos en cada uno de ellos.

- No mantiene los modales en la mesa: se mancha, juega con la comida, etc…
Ante todo tolerancia con él/ella. Muchas veces este comportamiento nace de una dificultad física para agarrar bien los cubiertos, eso se resuelve con útiles adaptados. Puede ser que el hecho de cortar se le convierta en un problema, entonces sacaremos a la mesa la comida ya cortada. En otras ocasiones es algún problema en la boca – dentadura que roza o una pequeña herida- lo que hace que el paciente no quiera comer. Debemos asegurarnos de que no sea este el caso.

- Come demasiado rápido con riesgo de atragantamiento. Podemos utilizar cubiertos de niño, más pequeños. Sacaremos a la mesa los platos sucesivamente, para evitar que vea muchas cosas juntas que puedan gustarle, lo que le puede hacer tragar más deprisa de lo normal.

- No quiere comer. Primero trataremos de darle una presentación apetitosa a la comida y mantendremos los sabores a los que está acostumbrado tanto tiempo como sea posible. También podemos hacerle participar en la elección del menú o darle a elegir entre dos cosas distintas, esto le ayudará a mantener la toma de decisiones.

A la hora de vestirse.
- Una de las primeras dificultades que surgirá es la que se refiere a elegir su ropa. Puede vestirse de verano en pleno invierno o viceversa. Lo mejor es dejar en su armario únicamente la ropa de temporada.

- Entonces es posible que reaccione enfadado/a ante lo que siente como una invasión de su espacio. Lo mejor es hacerle partícipe de que vamos a ordenar el armario y contar con su ayuda para ello.

- Llegará un momento en que no sepa vestirse en el orden correcto, puede ponerse la ropa interior por fuera, no saber como se colocan las prendas o ser incapaz de vestirse solo. El primer paso para ayudarle será colocar la ropa ordenada según debe vestirla. El segundo, simplificar las prendas todo lo posible: cinturas elásticas, no botones, cierres a los que acceda fácilmente, zapatos sin cordones, etc…
Si, finalmente, requiere de ayuda para vestirse, la persona que le atienda debe ir contándole lo que va haciendo, de ese modo evitamos que se sienta tratado “como un niño”. 

- Tal vez se nos presente la circunstancia de que el enfermo quiere desvestirse continuamente. El primer paso es comprobar que en su ropa no haya nada que pueda estar molestándole. Descartada esa posibilidad y si la manía continúa nos ocuparemos de que su ropa tenga los botones, cremalleras o velcros fuera de su alcance, y de que las prendas no sean fáciles de quitar sin ayuda.

- Finalmente, y cuando ya hay problemas de movilidad y equilibrio: le ayudaremos a vestirse sentado, de manera que evitemos posibles caídas.

A la hora de la higiene diaria. Este es un terreno delicado, dado que afecta a uno de los aspectos más íntimo de la vida de las personas.
- Con frecuencia el paciente de Alzheimer no quiere ducharse o lavarse los dientes. Habrá que ser firmes pero afectuosos, acompañarle o ayudarle a darse una ducha tratando de que sea una experiencia lo más grata posible: un jabón que le guste, aromas atractivos, la temperatura adecuada tanto del baño como del agua.
Es posible que necesitemos realizar algunos cambios: la bañera por un plato de ducha, o instalar un asiento. Se trata de facilitarle a él/ella y a nosotros mismos la tarea, y de hacerlo con seguridad.

- Cuando la enfermedad avanza se puede presentar el caso de que el paciente no reconozca el baño o el inodoro. Esto puede producir situaciones complicadas y poco agradables. 
Lo mejor es acompañarle al baño, explicándole que es lo que va a hacer allí y supervisando discretamente que se desviste y utiliza el baño correctamente. Pero siempre hay que recordar sus sentimientos acerca de que otra persona invada su intimidad…necesitaremos mano izquierda, paciencia, mucho cariño y algo de humor no vendrá mal.

- Cuando  empieza a darse una pérdida de control de esfínteres: preguntarle con cierta frecuencia si necesita ir al baño será una solución, en una primera fase. También puede ayudarnos el pautar un horario, si no lo teníamos. Y finalmente llegará la fase de los pañales, en la que, una vez más, nuestra sensibilidad será el factor que añadirá calidad a la vida de quien cuidamos.

domingo, 9 de febrero de 2014

¿Cómo quieren ser cuidadas las personas mayores?

Me llamo Carmen


Muestra como les gustaría a las personas mayores ser tratadas  en el día a día, por sus cuidadores o por personal sociosanitario, en las residencias o centros de día.