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domingo, 19 de abril de 2015

Las verduras de hoja verde pueden evitar el Alzheimer

Un estudio de la Universidad de Rush de Chicago pone de manifiesto  que las verduras de hoja verde, como las espinacas, la berza y col rizada pueden ayudar a prevenir el Alzheimer
En el estudio realizado en la Universidad de Rush contaron con 950 adultos de avanzada edad (unos 81 años). Durante cinco años se registró que aquellos que consumían más verduras de hoja verde tenían un menor desarrollo de enfermedades de demencia senil. De hecho, aquellas personas que comían de una a dos porciones de estos alimentos conseguían tener unas mentes 11 años más rejuvenecidas que aquellos que no las ingerían.
¿Esto a qué se debe? Según el artículo, los compuestos que más ayudan a mantener una mente sana están la vitamina K, la luteína, el ácido fólico y el betacaroteno. Entre las verduras recomendadas se encuentran las espinacas, la col rizada, la berza y hojas de mostaza.


Leer más:  Agilice su mente y evite el Alzheimer: coma verduras de hoja verde - economiahoy.mx  http://www.economiahoy.mx/sociedad-eAm-mexico/noticias/6637596/04/15/Agilice-su-mente-y-evite-el-Alzheimer-coma-verduras-de-hoja-verde.html#Kku83yh1G8Z9hQ4r

miércoles, 13 de agosto de 2014

El alzheimer también altera las emociones

Los problemas de memoria que provocan esta patología, van acompañados de un gran desgaste emocional de los cuidadores, quienes, son generalmente miembros de la familia del paciente


El Alzheimer es una enfermedad que está asociada con la edad. A medida que pasan los años, mayor es la incidencia de la patología. A medida que avanza, además de irse deteriorando las funciones cognitivas -como fallos de memoria, atención, concentración, capacidad de hacer un análisis y de emitir un juicio-, se va alterando también el comportamiento del paciente.
Ese es uno de los problemas más importantes que padecen la familia y los cuidadores, lidiar con la persona que uno quiere mucho. En nuestra cultura todavía tenemos la costumbre de tener a la familia como cuidadora principal de nuestras personas mayores. Raramente tenemos un cuidador experto para realizarlo. Entonces, es la hija, la nuera,  la sobrina o la nieta, quien cuida al abuelo o a la abuela.
Es necesario tomar conciencia sobre lo que implica atender constantemente a un paciente con Alzheimer y el desgaste emocional que esto implica. El cuidador tiene que atender al paciente, “velar por un bebé de un tamaño importante, a quien hay que cambiarlo, bañarlo y prepararle las comidas. Todo esto hace que el cuidador se fatigue, sobresaturando su organismo”
Cuando los cuidadores son familiares del paciente, el campo de las emociones se ve vulnerado. “Para ellos es mucho más difícil, porque hay un compromiso emocional: es mi abuelo, es mi papá, es mi tío, al que siempre he querido, al que le tengo respeto, el que siempre me ha tratado bien y repentinamente tiene una conducta que puede ser agresiva. En estos casos resulta complicado poder ver a la persona solo como un paciente y dejar de lado el ámbito emocional. Por ello, puede ser común tener respuestas impulsivas que generen culpa y conlleven a respuestas ansiosas por parte del cuidador”
Para aliviar esta carga emocional existen la posibilidad de  la administración de fármacos. Pero en estos enfermos existe el problema de que que tenemos con pacientes muchas veces rehúsan a tomar la medicación oral, escondiendo o escupiendo las pastillas, esto se puede prevenir utilizando parches. El hecho de poder eliminar una, dos o cuatro tomas y cambiarlas por un parche, es un avance muy importante para el paciente y su cuidador. 
El paciente mayor por lo general está polimedicado, bien sea porque es hipertenso, diabético o sufre de otra patología. Los parches se colocan cada 24 o 48 horas en cualquier parte de la espalda, o en la parte superior de los brazos o en el pecho, eliminando la necesidad de recurrir a la toma oral y facilitan la adherencia al tratamiento.
Cuidados para quienes cuidan
Los cuidadores tienen que preocuparse por su salud: presentan el doble de asistencia al médico, comparados con los que no son cuidadores, se enferman el doble que los no cuidadores y también se deprimen el doble. Desarrollan trastornos de ansiedad, fatiga y además suelen presentar problemas de columna si no saben manejar a los pacientes.
En estos casos la familia debe estar integrada y compartir las responsabilidades alternativamente ya sea diaria,semanal o mensualmente.  Del mismo modo, lo más aconsejable es realizar  ejercicio, tomar un buen descanso en su tiempo libre, llevar una vida independiente del rol de cuidador, y muy importante mantener las redes de apoyo y una vida social activa y saludable

martes, 12 de agosto de 2014

Neuropsicologos hacen recomedaciones paraprevenir el alzheimer

Para no perder la memoria

NEUROCIENCIALos científicos advierten que los casos de Alzheimer están creciendo vertiginosamente. Hábitos saludables y permanente actividad intelectual, entre las claves para su prevención.

Para no perder la memoria. Una reciente investigación publicada en la revista estadounidense Neurology afirma que en 2050 se triplicarán los enfermos de Alzheimer en el mundo.Los investigadores aseguran que para tener una buena memoria es importante dormir suficiente, hacer ejercicio, comer adecuadamente y estudiar. 

Para tener un cerebro sano a corto y largo plazo es fundamental un buen descanso. Dormir bien mejora el aprendizaje, la memoria, el estado de ánimo y reduce el riesgo de sufrir enfermedades como el Alzheimer. Álvaro Bilbao, neuropsicólogo español experto en salud cerebral, afirma que "perder una hora de sueño a diario reduce en un 40 por ciento las probabilidades de tener un buen día".

El ejercicio tiene una influencia positiva para mantener la salud física y mental. Según este estudio, es recomendable una rutina diaria que oscile entre media y una hora para fortalecer el sistema inmunológico y prevenir la inflamación cerebral. Un cerebro inflamado es propenso a sufrir tanto de Alzheimer como de otros trastornos psicológicos como la depresión.

La buena alimentación también es fundamental. Según Bilbao, la sal, los colorantes y los condimentos estimulan la inflamación del cerebro, mientras que las harinas integrales, el pescado y las frutas son excelentes alimentos para fortalecer la memoria.

Estudiar y mantener una actividad intelectual constante es otra estrategia contra la enfermedad cerebral. Las personas analfabetas tienden a padecer Alzheimer en edades más tempranas. Hacer crucigramas, sudokus, sopas de letras y otros juegos de destreza mental es vital para preservar las neuronas, células cerebrales que nunca se renuevan, y de la misma manera mantener a raya el deterioro de las funciones cognitivas.

martes, 6 de mayo de 2014

¿Qué puede hacer usted ahora para reforzar sus posibilidades contra el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer en el futuro?


Aunque en la actualidad no hay cura para esta enfermedad, hay investigaciones prometedoras que sugieren que simples “cambios de estilo de vida saludables del cerebro” pueden tener un impacto importante en la prevención de la enfermedad"  “Está claro que la salud de su cerebro y la salud de su cuerpo están conectados”, dice Dharma Singh Khalsa, MD, Presidente y Director Médico de la Fundación de Investigación y Prevención de Alzheimer. ¿Qué puede hacer usted ahora para reforzar sus posibilidades contra el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer en el futuro? Aquí encontrará 6 hábitos ‘sanos del cerebro” que le  pueden ayudar a evitar la enfermedad.
  • Haga ejercicio con regularidad. Los investigadores están poniendo mucha atención a cómo la dieta y el ejercicio pueden afectar las posibilidades de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.  Un estudio en el 2011 reveló que sólo en los Estados Unidos, los factores específicos de riesgo, como la inactividad física y la obesidad de la mediana edad se asociaron con más de la mitad de los casos diagnosticados de Alzheimer. Trate de hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio aeróbico (como caminar, nadar, jardinería, etc.) cinco veces a la semana. También debe incorporar algunos ejercicios de fuerza. Niveles moderados de peso y entrenamiento de resistencia le ayudará a mantener la salud del cerebro.  Para los mayores de 65 años, añadiendo 2-3 sesiones de entrenamiento de fuerza en su rutina semanal puede cortar a la mitad su riesgo de enfermedad de Alzheimer.
  • Tener una dieta saludable para el corazón.  Hay fuerte evidencia que relaciona la salud del corazón y la salud del cerebro –y esos puntos de conexión específicamente son a las dietas saludables para el corazón como la dieta mediterránea y sus atributos para proteger al cerebro. Consuma una dieta saludable rica en granos enteros, nueces, pescado y baja en grasas saturadas.  “El corazón bombea la sangre al cerebro y el cerebro – aunque sólo pesa 3 libras, recibe el 25 por ciento del gasto cardíaco”, explica la Dra. Khalsa.  “Es por eso que es bien conocido que las medidas de estilo de vida que trabajan para construir un mejor corazón también mantienen el cerebro en forma.”
  • Estimular su mente. La investigación ha encontrado que mantener su cerebro activo parece aumentar su vitalidad.  La estimulación mental para toda la vida puede construir sus reservas de células cerebrales e incluso generar nuevas células.  Las personas con mayores niveles de educación parecen estar un tanto protegidos contra la enfermedad de Alzheimer, posiblemente porque las células cerebrales y sus conexiones son más fuertes.  Mantenga su cerebro activo todos los días haciendo crucigramas y juegos de números como el Sudoku.  Comprometerse durante toda la vida con el aprendizaje permanente mediante la lectura y la escritura, la inscripción en un curso y asistir a conferencias y obras de teatro. Hacer ejercicios de memoria también es beneficioso.
  • Dormir adecuadamente. Es necesario atenerse a un horario de sueño regular (por lo menos 8 horas por noche) para asegurarse de que su cerebro está funcionando en su mejor momento.  Un sueño profundo es imprescindible para la formación de la memoria y la retención, por lo que si usted está privándose a sí mismo de conciliar el sueño, usted puede estar en mayor riesgo de desarrollar síntomas de Alzheimer. Cree una rutina relajante para dormir (como tomar un baño caliente o hacer algunos estiramientos suaves) y establecer el estado de ánimo para el sueño (por ejemplo, apagar la televisión y apagar las computadoras y teléfonos celulares). Si no duerme lo suficiente, la siesta siempre ayuda. Recargue la batería mediante una siesta por no más de 30 minutos en la tarde.
  • Control efectivo del estrés. Mucha tensión puede hacer daño en el cerebro y conducir a la contracción en un área de memoria clave conocida como el hipocampo. Esto puede afectar el crecimiento de las células nerviosas y aumentar el riesgo de la enfermedad de Alzheimer y la demencia.  Aprenda a minimizar el estrés al hacer como prioridad la relajación. Practique la respiración de restauración que elevará los niveles de oxígeno en el cerebro, salir a caminar en el parque, jugar con su mascota, hacer yoga, meditar, tomar un baño relajante con todo lo necesario para que se sienta menos estresado.
  • Mantener una vida social activa. Además de la dieta y el ejercicio, las relaciones sociales parecen jugar un papel importante en el riesgo de enfermedad de Alzheimer. La investigación sugiere que las personas que mantienen fuertes conexiones son más capaces de lidiar con el estrés lo cual mejora la función cognitiva.  El enlace es a la vez práctico y profundo, según la Dra. Khalsa. “Desde un punto de vista práctico, la interacción social mantiene pensando a la persona y esto ayuda a reducir el estrés, que es malo para el cerebro – y neutraliza la depresión, dice. ”Más allá de eso, en muchos casos, la socialización ayuda a una persona a desarrollar su bienestar espiritual el cual los lleva a un nivel más alto de la función cerebral. “Socialice a través de teléfono, correos electrónicos y las redes sociales y participar en actividades de grupo (por ejemplo, oportunidades de una clase de gimnasia o curso universitario de la comunidad) y participar como voluntario.                                                      En resumen cuanto más mejore su condición física, la salud mental y las relaciones sociales, más saludable será su cerebro!

jueves, 6 de marzo de 2014

Bailar protege contra la demencia


Durante siglos, los manuales de danza y otros escritos han alabado los beneficios para la salud de la danza, por lo general como el ejercicio físico. Más recientemente hemos visto la investigación sobre nuevos beneficios para la salud de la danza, como la reducción del estrés y aumento del nivel de serotonina, con su sentido de bienestar. Recientemente hemos oído hablar de otra ventaja: el baile frecuente aparentemente nos hace más inteligentes. Una de las principales estudio añade a la creciente evidencia de que la estimulación de la mente por el baile puede prevenir la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, tanto como el ejercicio físico puede mantener el cuerpo en forma.  Bailar también aumenta la agudeza cognitiva a cualquier edad. Usted puede haber oído acerca de la New England Journal of Medicina informe sobre los efectos de las actividades recreativas en la agudeza mental en el envejecimiento. Aquí es en pocas palabras. El estudio de 21 años de la tercera edad, mayores de 75 años, fue llevado por el Albert Einstein College of Medicine en Nueva York, financiado por el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, y publicado en el New England Journal of Medicina. Su método para la medición objetiva de la agudeza mental en el envejecimiento era monitorear las tasas de demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer. El estudio quería ver si las actividades recreativas físicas o cognitivas influenciados agudeza mental. Descubrieron que algunas actividades tuvieron un efecto beneficioso significativo. Otras actividades no tenían ninguno. Estudiaron actividades cognitivas tales como la lectura de libros, la escritura por placer, hacer crucigramas, jugar a las cartas y tocando instrumentos musicales. Y que estudiaron las actividades físicas como jugar al tenis o al golf, nadar, andar en bicicleta, bailar, caminar para hacer ejercicio y hacer las tareas domésticas. Una de las sorpresas del estudio es que casi ninguna de las actividades físicas parecía ofrecer alguna protección contra la demencia. No puede haber beneficios cardiovasculares, por supuesto, pero el enfoque de este estudio fue la mente.Hubo una excepción importante: la única actividad física para ofrecer protección contra la demencia era bailar frecuentes.

martes, 25 de febrero de 2014

La pérdida de audición puede acelerar la disminución del tejido cerebral

Investigadores de la Universidad Johns Hopkins y el Instituto Nacional del Envejecimiento, en Estados Unidos, han descubierto que la pérdida de audición parece acelerar la reducción del tejido cerebral que se produce con la edad.
Como consecuencia de la pérdida auditiva, existe una lista de riesgos asociados  para la salud, como son: un mayor riesgo de demencia, caídas, ingresos hospitalarios y, en general, una disminución de la salud física y mental.
Para este trabajo, Frank Lin y su equipo han comparado los cambios cerebrales que se dan con el tiempo entre adultos con audición normal y otros que oyen con dificultad. Dicho estudio epidemiológico se inició en 1958 para realizar un seguimiento de varios factores de salud de miles de hombres y mujeres.
Investigaciones previas habían relacionado la pérdida de audición con marcadas diferencias en la estructura cerebral, tanto en humanos como en animales. En concreto, según se había visto, las estructuras que procesan la información del sonido tendían a ser de menor tamaño, pero se desconocía si estas diferencias estructurales se producían antes o después de la pérdida de audición.
En este último estudio reclutaron 126 participantes a los que sometieron a imágenes por resonancia magnética para ver los cambios cerebrales durante al menos 10 años, periodo en el que además se sometieron a chequeos médicos completos, incluyendo pruebas de audición.
Al inicio de este subanálisis, 75 tenían un nivel auditivo normal y 51 presentaban ya algún tipo de deficiencia, con una pérdida de al menos 25 decibelios.
Después de analizar las resonancias magnéticas realizadas posteriormente, vieron que los participantes cuya audiencia ya estaba deteriorada presentaron una tasas más rápida de atrofia cerebral, en comparación con los que tienen una audición normal.
En general, las personas con problemas de audición perdieron más de un centímetro cúbico de tejido cerebral más cada año, en comparación con aquellos con audición normal. Y las personas con problemas de audición también tuvieron una mayor contracción en determinadas regiones, incluidas las responsables de procesar el sonido y el habla.
Esto último no fue una sorpresa, según ha reconocido Lin, ya que defiende que esto fue consecuencia de que la corteza auditiva está "empobrecida" por esa falta de audición, lo que podrían favorecer la atrofia.
Sin embargo, añade , estas estructuras no funcionan de manera aislada y sus responsabilidades no terminan en la clasificación de los sonidos y el lenguaje, ya que hay algunas regiones que también juegan un papel en la memoria y la integración sensorial, por lo que dicha disminución podría estar relacionada con las primeras etapas de un deterioro cognitivo leve y la enfermedad de Alzheimer.
Por tanto, aunque no existe una correlación directa, el cuidado y la vigilancia de nuestro sistema auditivo mediante chequeos anuales en la consulta del otorrinolaringólogo,  podría ayudar a prevenir o ralentizar en parte el deterioro cognitivo o incluso el Alzheimer.

viernes, 7 de febrero de 2014

RECOMENDACIONES PARA PREVENIR EL ALZHEIMER

Hay recomendaciones médicas que pueden incorporarse a la vida cotidiana para ayudar a la prevención de esta enfermedad, a la par de los distintos avances que la ciencia produce para combatirla.
El cigarrillo, la vida sedentaria y la mala alimentación no ayudan a evitar las posibilidades de desarrollar la enfermedad. Los médicos recomiendan el consumo de vegetales de hoja verde y frutas antioxidantes como arándanos, así como eliminar las frituras. El chocolate, el té verde y los frutos secos, entre otros y por contener Omega 3, se consideran protectores del cerebro. Hacer ejercicio físico –al menos media hora por día- también es una recomendación habitual ya que ayuda a oxigenar las células del cerebro y activa las conexiones entre las neurona.
Mantener el cerebro activo es muy importante para prevenir el alzheimer: hacer un crucigrama, un sudoku o un rompecabezas por día, intentar realizar una actividad cotidiana con los ojos cerrados, bañarse o vestirse por ejemplo, o llevar a cabo una tarea con la mano menos hábil son algunos ejemplos de cómo puede ejercitarse "el bocho". Otras posibilidades son cambiar la ruta habitual hacia algún lado –de la casa al medio de transporte que conduce al trabajo, por ejemplo- o leer en voz alta.
Más allá de las prevenciones más hogareñas, hay científicos trabajando en el desarrollo de una vacuna que permita combatir este mal: David Knopman y Daniel Drubach, de la Clínica Mayo de Minnesota, Estados Unidos, se dedican a preparar este avance, y calcularon que en alrededor de siete años podría haber avances significativos. En octubre del año pasado, desde la Universidad de Leicester, Inglaterra, se anunció que se está trabajando en un compuesto farmacológico de administración oral que fue probado en ratas y que, en ese experimento, logró que retrocedieran y hasta se retiraran los síntomas de esta enfermedad.
Las consultas preventivas con los médicos, las pruebas cognitivas, conductuales y a través de algunos biomarcadores –es decir, de análisis que estudian distintos indicadores biológicos y genéticos- pueden ayudar a la detección temprana del alzheimer, y eso habilita su rápido tratamiento. A medida que la ciencia avance, serán varias las alternativas. Mientras tanto, los ejercicios hogareños y la visita al médico están al alcance de la mano y son muy recomendables.

viernes, 24 de enero de 2014

Una revisión de los ojos podría ayudar a diagnosticar el Alzheimer

Se sabe que el glaucoma (un grupo de enfermedades que afectan el nervio óptico y provocan la pérdida de la visión) se vincula con la enfermedad de Alzheimer, la cual va destruyendo poco a poco la memoria y la capacidad de centrar la atención y pensar. Tanto el glaucoma como el Alzheimer se caracterizan por la pérdida de neuronas.
Ojo con glaucoma

Científicos del Centro Médico de la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos, y de la Universidad de Hong Kong, en China, decidieron estudiar si existía alguna relación entre la perdida de la visión y el Alzheimer. Para ello, realizaron un estudio con ratones y encontraron que la pérdida de una capa particular de células de la retina puede revelar la presencia de la enfermedad de Alzheimer. De ser así, estos hallazgos podrían ayudar a definir una nueva manera de seguir la progresión de dicha enfermedad.
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domingo, 5 de enero de 2014

El extracto de nueces podría proteger contra el Alzheimer

Un nuevo trabajo científico publicado en la revista Neurochemical Research sugiere que el extracto de nueces (el fruto seco excepto su fibra) tiene efectos protectores contra el estrés oxidativo y la muerte celular que se producen en el cerebro de los enfermos de Alzheimer. 



En un estudio coordinado por Abha Chauhan, directora del Laboratorio de Desarrollo Neurocientífico del Instituto para la Investigación Básica en Discapacidades del Desarrollo de Nueva York (Estados Unidos), investigadores analizaron si el extracto de nueces podía proteger contra el daño oxidativo inducido por la beta proteína Amiloidea (Aβ) y la citotoxicidad. Las conclusiones de la investigación fueron que este extracto de nueces reduce la muerte celular causada por las Aβ al disminuir la generación de radicales libres, reduciendo el daño en las membranas y atenuando el daño en el ADN. Este efecto del extracto de nuez podría deberse a los compuestos activos presentes en las nueces, que pueden aumentar la capacidad de las defensas endógenas antioxidantes y pueden modular el estado celular redox (reducción-oxidación).



“El estrés oxidativo y la inflamación son características importantes en la fisiopatología de la enfermedad de Alzheimer. Las nueces son un alimento completo rico en nutrientes que no sólo proporcionan antioxidantes, sino también ácido alfa-linolénico (ALA), los ácidos grasos omega-3 de origen vegetal. Estos componentes de las nueces ofrecen propiedades anti-inflamatorias y protegen las células cerebrales del daño oxidativo", asegura Chauhan. El hallazgo supone un prometedor avance en la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas, sobre todo en lo que se refiere al consumo de determinados alimentos que ayudan a mantener o mejorar la salud cognitiva.